Trucos para ordenar tu habitación y ganar más espacio

Nuestro dormitorio es nuestro santuario. Es ese sitio especial en el que se cruzan dos pilares fundamentales: el descanso que necesitamos y todas esas cosas que usamos en nuestro día a día como un montón de ropa, recuerdos, libros… Por desgracia, estos dos elementos no siempre van de la mano. De hecho, muchas veces entramos en nuestra habitación llena de cosas por todos los lados y solo verlo nos agota. Llega un momento en el que ni todos los cajones y armarios del mundo solucionan esto.

¿Qué podemos hacer? El armario es el pilar fundamental en el que guardamos todo. Si está ordenado la habitación también lo está. Podemos empezar por recoger el armario principal y, así, liberar espacio que podemos cubrir con esas cosas que nunca has sabido dónde colocar. La clave: selección y organización.

Selección

Seleccionar es escoger un conjunto de cosas. Sí. Es lo que estás pensando. Estamos hablando de deshacerte de esas cosas que ya no usas nunca. Esa chaqueta de cuero que te compraste en un arrebato y que lleva años cogiendo polvo en la percha. Esos calcetines cojos que perdieron a su pareja hace meses y que guardaste por si algún día lo encontrabas. ¿Te asusta esto de tirar cosas? No te preocupes porque es mucho más fácil de lo que parece. Puede llegar a ser divertido incluso.

Tómate tu tiempo para pensar cuidadosamente. La idea es deshacerse sólo de aquellas cosas que no usas habitualmente, están viejas y rotas o ya no tienen utilidad. Sabemos que es algo que nos cuesta. Pensamos que podremos arrepentirnos de tirar todas estas cosas. Existen varios trucos para que esto no ocurra. El primero es pensar en aquello a lo que nosotros le damos valor. ¿A qué le damos importancia al comprar un producto? Puede ser lo económico, lo sentimental, estético o su utilidad.

Una vez sepamos nuestras prioridades, cerramos los ojos e intentaremos recordar todas esas cosas que tenemos en el armario. Podemos repetirlo las veces que queramos. Si después de hacerlo varias veces, en esa lista mental no aparecen algunas cosas es que ni las usas ni te hacen feliz. Solo ocupan espacio.

Otro truco es ponernos en la situación hipotética de que nos tenemos que mudar de país. Tenemos que hacer la maleta y solo podemos meter lo imprescindible. Aquello que necesitas si o si o esas cosas que jamás tirarías porque las adoras. En el momento en el que tienes un espacio tan pequeño para meter todo lo que necesitas para tu día a día empiezas a ordenar tus prioridades. Entonces, empezarás a ver que tienes un montón de cosas que jamás usas y que nunca has necesitado realmente. Puedes deshacerte de esas cosas. Puedes donarla. ¡Seguro que hay alguien a quien le hace feliz!

Organización

Ahora que ya nos hemos quedado con aquellos objetos que realmente usamos y que nos hacen muy muy felices, es el momento de organizarlas. Normalmente cometemos todos el mismo error. Ordenamos en función del espacio que tenemos y no ordenamos por tipos de objetos. Así que el primer paso es sacar todas las cosas de una categoría y juntarlas en un solo lugar.

Nada de dejar ropa por cada esquina de la casa. Te sorprenderá la cantidad de ropa que tienes. Coge toda esa ropa y empieza a organizarla por categorías. Separa camisetas de pantalones, camisas, pantalones de chándal… Y tenemos que hacer este proceso con todas las categorías que haya en el armario. Ahora solo queda organizarla y ganar espacio. ¿Cómo? Aquí te dejamos algunos trucos.

Empieza por lo más fácil

Una vez que tengas, por ejemplo, toda la ropa separada en categorías, empieza por aquellas prendas que son más grandes y las que usamos muy habitualmente. Deja para el final la ropa interior, zapatos, complementos, maquillaje… La idea es que que todas tus cosas acaben organizadas de tal forma que las veas en un segundo y que sean fáciles de sacar y volver a meter. Así, nunca te pasará eso de no ponerte una camiseta en años porque está debajo de todo el montón de ropa.

Hay distintos métodos para doblar la ropa. Puedes hacerlo con la forma habitual aunque se recomienda no amontonar demasiadas prendas una encima de la otra. Puedes innovar y empezar a doblar la ropa como si fuese un archivo. En vez de colocar una encima de la otra, puedes colocarlas al lado de forma que queden como un archivador. Puedes hacerlo con camisetas y pantalones y dejar colgadas camisas, chaquetas… Las cestas, las cajas y las baldas son tus mayores aliados.

Agrupa por colores

Puede que parezca ir demasiado lejos pero realmente funciona. Si ordenamos todas las prendas o cosas por categorías y, además, las colocamos de colores más oscuros a más claros, verás e identificarás cada una de las cosas de un solo vistazo. Así, no solo te va a resultar visualmente más ligero, te dará más sensación de orden y encontrarás lo que buscas en un segundo. Además, podrás combinarlo mucho más rato. ¡Se acabaron esos ratos eternos buscando una prenda o eligiendo qué ponerte!

Este puede ser ese año en el que por fin mantengas tu dormitorio ordenado. Poco a poco puedes ir avanzando y acabar con una casa impecable y en la que no desperdicies ni un rincón. ¡A por todas!