Claves para hacer de tu salón un lugar más luminoso y acogedor

Está bastante aceptada la idea de que el salón es una de las estancias más importantes de nuestro hogar, y como tal, debemos cuidarlo y poner especial atención a los muebles y al resto de la decoración que elegimos para él.

Podemos decir incluso que nuestro salón es la carta de presentación del resto de la casa, ya que es donde atendemos a los invitados y resulta ser la primera impresión o imagen que damos. Por ello, es importante que apostemos por una decoración que se identifique con nosotros y que aporte luz y calidez al resto de la casa. Si quieres saber cómo hacerlo, desde Brikasa te traemos algunos consejos para que tu salón luzca perfecto y más luminoso que nunca.

Los colores claros y cálidos, una apuesta segura

Es sin duda uno de los factores más importantes que podemos encontrar a la hora de decorar nuestra casa y en especial el salón. Los colores que usamos a la hora de elegir la decoración serán determinantes para la estética, y por ello, si apostamos por tonos claros haremos que parezca mucho más cálido y luminoso de lo que en realidad es.

Un consejo que te damos es que a la hora de elegir qué colores quieres que tengan tus paredes, elijas un tono neutro como el beige o el color tierra, que resultan ser muy cálidos pero que sin embargo les aporta un toque de color a diferencia del blanco. El techo también es un elemento significativo a la hora de decorar nuestro salón, porque, aunque pueda parecer mentira, dependiendo del color que le pongamos hará que el salón de mayor o menor sensación de amplitud. Por eso, al igual que en las paredes, un tono neutro o incluso el blanco podría ser el ideal.

Otro de los elementos que hacen de los tonos claros una apuesta segura para tu salón es el hecho de que éstos reflejan a la perfección a luz solar, y por ello, hacen que la habitación sea mucho más luminosa y no necesitemos en todo momento luz eléctrica.

Muebles claros y de corte sencillo

Para hacer de tu salón un espacio más luminoso y poder sacarle todo el partido que tiene, la elección de los muebles resulta fundamental. Por ello, es importante que antes de elegirlos, veamos qué tipo de estilo es el que más casa con lo que buscamos.

Algo importante que hay que tener en cuenta a la hora de decorar el salón es que no debemos sobrecargarlo de muebles innecesarios que resulten incómodos y hagan del salón un sitio recargado.

Lo mejor es que apuestes por muebles de corte sencillos, con tonos que combinan las maderas claras con las oscuras, y sobre todo, que encajen a la perfección con las tonalidades escogidas para las paredes.

Algo determinante: el resto de la decoración

Una vez elegidos los colores de las paredes y los muebles, lo último que debemos hacer es decidirnos por el resto de accesorios que queremos añadirle al salón para conseguir la luminosidad deseada.

Un truco importante es que no añadas más puertas de las que sean necesarias en la habitación. Es decir, no separes espacios que hagan de tu salón un lugar con muchos más recovecos y oscuro. Si lo que quieres es dividirlo de alguna manera, una opción con buenos resultados es la de optar por un cristal que separa estancias dejando pasar la luz.

Colocar algún espejo en el salón también será importante si lo que queremos es la luz sea otro elemento más de la decoración, además de que puede ser un elemento muy práctico. El truco es que coloques una lámpara o fuente de luz cerca de dicho espejo para que la refleje y duplique su potencia.

Y, por último, con respecto a la luz artificial, es importante que sepas que resulta ser otro elemento más de la decoración del salón, ya que es esta la que lo ilumina en las horas que no tenemos sol. Una buena idea puede ser apostar por puntos de luz cálida colocados por todo el salón, para que cualquier estancia pueda estar bien iluminada, y una luz general potente para cuando tengamos visitas o la necesitemos simplemente.

Todos estos consejos harán de tu salón un lugar muy cálido y luminoso, y será el fiel reflejo de lo que queremos conseguir en el resto de la casa, unas estancias acogedoras y bien decoradas.